Descripción del curso
El ser humano, en la medida en la cual ha debido afrontar problemas de diversa naturaleza,
también se ha visto obligado a utilizar su pensamiento de diferentes formas. Tal capacidad de
adaptar la manera en la cual piensa le ha resultado vital y ha marcado tanto el estilo como el
ritmo de su desarrollo. No obstante, la velocidad a la cual ha venido cambiando la naturaleza de
los problemas que ha debido enfrentar parece haber superado, en los últimos siglos, la velocidad
a la cual el hombre se ha dado la oportunidad de transformar su pensamiento. Dado que un
mundo que ha cambiado exige ser pensado diferente, han sobrevenido situaciones para las
cuales no han estado preparados y parecen no estar preparándose. Y no se reducen éstas a la
mera transformación del contrato social en la forma de una confusa ciudadanía planetaria y la
transformación simultánea del mundo en una vasta red comercial que nunca duerme. También
han sobrevenido transformaciones que han afectado la célula fundamental que hasta ahora nos
había permitido constituirnos como un tejido social, esto es, la familia. Por otro lado, también se
ha transformado la forma en la cual se relaciona consigo mismo, dando origen a diversas formas
de subjetividad antes insospechadas. Es justo ahora, mientras el hombre supone que toda gira
de forma convulsiva a su alrededor y olvida que es él quien se ve arrastrado en medio de esta
avalancha de transformaciones como una leve brizna al viento y al azar, cuando resulta tan necesario aprender a pensar diferente y cuando enseñar a pensar diferente se instaura,
precisamente, como un imperativo pedagógico.
