Descripción del curso
El concepto de seguridad humana fue acuñado por las Naciones Unidas en su informe de desarrollo humano de 1994 expandiendo la noción de seguridad de la simple cuestión de soberanía y defensa militar de los Estados para incluir dimensiones de salud, medio ambiente, economía, política, alimentación. , derechos fundamentales de las personas, bienestar, entre otras. Los gobiernos locales y nacionales deben abordar el tema de seguridad de una manera holística que les permita atender las demandas de los ciudadanos proveyendo mínimos vitales y de calidad de vida. Al interior del amplio concepto de la seguridad humana, la llamada seguridad ciudadana se ha convertido en un parámetro ineludible en la medición de la calidad de vida de los habitantes de las ciudades, junto con otros aspectos más tradicionales como la salud, la educación, la vivienda o la alimentación. La seguridad es una preocupación constante para los organismos internacionales, los gobiernos nacionales y los mandatarios locales que ven cómo los ciudadanos piden con más ahínco poder vivir en tranquilidad y no ser víctimas de la delincuencia. De aquella idea de seguridad nacional de la posguerra, hemos ayudado a la emergencia de otras nociones de seguridad que reflejan la necesidad de abordar nuevos problemas contemporáneos. Hoy en día hablamos de problemas globales como el calentamiento climático, la violación de los derechos humanos, la inequidad o la inseguridad global de las urbes que requieren nuevas y renovadas formas de abordar la seguridad internacional. La seguridad ciudadana y el rol de la policía han ganado importancia por el aumento desconcertante de la criminalidad en las dos últimas décadas y el surgimiento de un terrorismo de proporciones insospecchadas. Los sentimientos de inseguridad han comenzado a ser medidos por observatorios de criminalidad y encuestas de victimización. Los crímenes son ahora `mapeados¿ y las estadísticas son cada vez más consistentes.
